Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

16 oct 2010

Ni los ni nos, ni vos ni yo, debémos cargar esta cruz. Comprender, aceptar, hicimos nuestro camino al caminar, y hoy decidímos frenar acá, no vamos al mismo lugar. Traté de hacer a mí bien tú bien y ves bien que me salió mal, no acostumbro a fracasar. Dijiste hasta acá, ya fué, me voy, mí vida no está junto a vos, ya me cansé que te dé igual sí soy felíz o no lo soy. Comprender, aceptar, parecía tan fácil cómo sumar, tú amor y mí lealtad, mí ternura y tú amistad. A veces Marte y Venus se llevan mal, no es cuestión de maldad, es duro aprender a amar. Y acá estoy despidiéndome, máscando tú rencor, lo sé. No me quedó más que aceptar, soy tan culpable cómo vos, yo también dejé de regar la flor de la superacíón. Comprender, aceptar, prometiste cuidárme sin importar, y hoy ya no importa mí bienestar, lo importante es tú ansiedad. Regió mí vida al azar una vez, ¿sabés?. No me gusta apostar, siempre me tocó pagar. Yo me propuse superar tú ausencia a pesar del dolor, vos preferís no analizar, seguís en busca del amor. Comprender, aceptar, por más gotas de sal que le robe al mar, por más flores que un rosal, hoy nos toca despegar. Por más gritos de paz, por más soledad, que hoy catigue mí voluntad. Por los dos, ya no va más. Y acá estoy despidiéndome, mascándo tú rencor, lo sé. Estoy confiándo que el tiempo nos dirá qué hacer. Y acá estoy despidiéndome, máscando tú rencor, lo sé. Estoy confiándo que el tiempo nos dirá que así, estuvo bien.