Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

31 dic 2013



En cada semana existen dos días por los cuales no tendríamos que preocuparnos jamás. Dos días que tendrían que estar exentos de temores y pesares. Uno de ellos es el ayer, con sus errores e inquietudes, sus males y sus penas. Ayer se escapó de nuestras manos y ya se ha ido para siempre. Con todo el oro del mundo sería imposible revivir el día de ayer. No podemos borrar uno solo de nuestros actos ni quitar una sola de las palabras que hemos pronunciado. El otro día por el cual no tendríamos que preocuparnos es el mañana. Con sus posibles adversidades, sus lindas promesas y la inquietud de sus realizaciones. Mañana está también fuera de nuestro alcance. Mañana el sol se levantará inexorablemente con todo su esplendor o con una pantalla de nubes, pero hasta ese instante no tenemos poder sobre mañana por que aún está por llegar. Nos queda solo el hoy. Todas las personas pueden librar un combate en un solo día. Y ganarlo. Solamente cuando agregamos el peso de esas dos eternidades terribles que son el ayer y el mañana, es que estamos vencidos. No son las pruebas del día que enloquecen al hombre, es el remordimiento o el rencor que nos ha dejado el ayer y el temor de lo que nos puede traer mañana.Vivamos un día a la vez

Hace tiempo encontré una pequeña cajita de zapatos donde guardaba todos mis recuerdos. La abrí, y allí encontré varias cosas, algunas de ellas muy interesantes: una entrada para un concierto al que fui con un grupo de amigas con el que ahora apenas hablo, un billete de avión a Ginebra para ir a visitar a mi ex novio, una foto con todos mis compañeros de instituto… Todos esos momentos que te quedan grabados en la mente y que no se van, ni siquiera con el tiempo, como todo el mundo dice. Cada risa, cada melodía, cada beso, cada palabra una forman ya parte de mi, y si alguno de ellos desapareciera y se fuera para siempre sería como si faltara trocito de mi alma. Pero con el tiempo he aprendido que sin ellos yo no sería nada ni nadie. Y que cada persona pasa a formar parte de tu vida en el momento en el que compartes un recuerdo con ella.

20 sept 2013

5 abr 2012

Te reto a que me dejes ser la única
Me Gustaría ser la primera persona en la que piensas al levantarte, en la que piensas por la noche al irte a la cama. Me Gustaría compartir contigo los mejores momentos de mi vida. Me Gustaría que no te pararas a pensar en el qué dirán. Me Gustaría que me besaras cuando y como quisieras. Me Gustaría poder decir: es mío y solo mío. Me Gustaría que no pudieras vivir sin mis besos. Me Gustaría reGalarte cada una de las sonrisas que dibujes en mi cara. Me Gustaría que me acariciaras, sólo como tú lo sabes hacer. Me Gustaría saber que se siente al ser todo para alGuien, y tener a alGuien a tu lado que lo sea todo. Pero… ¿sabes qué? Me conformo con que me quieras, con que me quieras de verdad.
te reGalo mi cintura y mis labios para cuando quieras besar
"El verdadero amor perdona"
Pero el que ama no traiciona
Intentando
ponerle
un
apodo 
a 
eso 
que 
bien 
sabe 
llamarse
amor

4 abr 2012

Mi cerebro se dio cuenta de que era mucho más fácil castigar al cuerpo.


Seamos sinceros, una persona felíz no deja de comer durante "X" cantidad de días. Una persona felíz y despreocupada, una persona “normal” (si es que existe aquello), no cuenta cada caloría: simplemente come. Y en última instancia, si engorda hace dieta NORMAL y tema acabado. "Normal" no es una palabra que pegue mucho conmigo.

27 ene 2012

Y que cada día, mirando las estrellas hagamos la promesa de ser siempre uno los dos. Solo quiero verte reir solo quiero hacerte feliz solo quiero darte mi amor, todo mi amor, quedate hoy, quedate aqui.
La vida es corta; rompe las reglas, perdona rápido, besa lentamente, ríe incontrolablemente, ama de verdad, y nunca te arrepientas de nada que te haya echo sonreír.