En cada caricia de otras manos llegaré.
Por todos los besos que faltaron volveré. Por cada mañana sin mis brazos buscarás.
En otras mujeres que te amen estaré.
Y siempre que llores por mí, yo lloraré. Escrito está, que un gran amor no morirá jamás. No importa cuando, no importa donde,
una mañana me encontrarás