Yo no quise lastimarte, solamente te dije que no. No estarás acostumbrado a sentirte rechazado.
Ok, perdón, fue sin querer. Yo no quise caminarte, y llego el momento de correr. Hay que salvar el alma, pero con calma vas a poder. Supongo que dolió un poco, sí, fue la primera vez, pero hay que ser fuerte, contra la corriente también. Cuantas veces me dijeron que no a mí y sobreviví.
Dame la mano y vení, que te enseño a perder.
¿Por qué te pusiste así?, la próxima vez te digo que sí. Igual somos amigos, porque para enemigos, hay un montón de gente.