Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

20 abr 2011

Nos aferramos a algo o alguien que fue nuestro. Nos calma saber que una persona pasó por nosotros y en algún momento nos quiso. Sentir, 'eso fue mío', 'por eso pasé yo'. Y darnos cuenta que, aunque extrañemos eso, por algo terminó. Algo bueno espera adelante, los recuerdos quedan, nos mantienen, y tenemos la certeza de que ese ALGO que hoy no tenemos, pasó por nuestras vidas dejando su huella y, en algún momento hizo más felices nuestras vidas, dejándonos llevar algo de felicidad a la suya