Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

26 abr 2011

No, no es necesario que lo entienda, porque nunca le ha servido la razón al corazón. El corazón no piensa… no mí vida, ¿para qué te esfuerzas?, no me tienes que explicar. Siempre amaré tú libertad, por mucho que eso duela
Y sí, entiendo que quieres hablar, que a veces necesitas saber de mí. Pero no sé si quiera saber de tí. No mi vida, no vale la pena. ¿Para qué quieres llamar? si la que era yo, ya no voy a estar. Esta es la última
escena...