Una vez más siento la necesidad de respirarte en los ambientes más oscuros, de desafiar las leyes de la gravedad. Falsa alegría cambiada por tú cianuro.
Necesidad de unirme al ghetto de los que apelan a besarte, en escondites bien secretos,
con la locura como estandárte. No te permito que me saques todo el hambre, que me acostumbres a atar todo con alambre.