Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

6 mar 2011

Odio que me mientas y que tengas razón. Odio que alegres mi corazón, aún más que me hagas llorar. Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado. Pero sobre todo odio no poder odiarte porque no te odio ni siquiera un poco, nada en absoluto.