Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

25 mar 2011

Hoy les voy a contar un poco mí forma de ser; la terrible facilidad que tengo yo para perder.
Pierdo la ropa y pierdo apuestas. Pierdo verguenza cuando estoy con mis amigos. Perdí el pudor, perdí mil noches frente al mal. Perdí el duelo, perdí el arte de soñar. Algunas noches pierdo el recuerdo, pierdo la cuenta ya de todo lo que pierdo. Pierdo la voz de la conciencia, entonces quedo hablando solo. Me pierdo de polo a polo en encontrar, alguien con quien poder reír, poder llorar. Pero una noche esas que creí perdidas, jugando a las escondidas, con el amor me encontré