Sé que
morís por descubrir qué lugar ocupas en mí cabeza. Y que
no te deja dormir en paz saber si estás en mí lista negra. En mí lista hay traidores, hay deudores, acredores y
rencores que una vez fueron amores. Hay santos y pecadores. Hay difamadores y desagradecidos a los que hice favores y ahora se hacen los desentendidos. Hay vencedores vencidos