No sé cuantas cosas se pueden encontrar en el ojo izquierdo de una persona, pero sé que en tus labios yo pude encontrar amor sin fin y me hizo enloquecer. Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria. Con acercarse a la victoria se conforma un perdedor. Y te tendré que dejar escapar, sé que lo voy a lamentar, pero te digo amor que hay que saber cuando parar. Y cuando tú cigarro se consuma sin parar siempre mí voz vas a escuchar, y ahí te va a decir que hay que saber cuando parar