Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

1 dic 2010

El viento cesó, la lluvia se fué, se fué con el brillo del sol en tú piel. Y fué en ese instante en que yo te cruzé, fué en tú mirada que volví a nacer. Desde tus brazos todo alrededor se ve distinto. Cambias el color en cada rincón de mí corazón. Te necesito. Un poco de tí me basta para despertar de la realidad, porque NADA se acerca a lo que tú me das. Déjate llevar, sin pensar, sin mirar que hay un mundo detrás. Es fácil decir cuándo es verdad, abres mí cielo y me enseñas a amar. Trajiste la luna a la orilla del mar. Moviste mí suelo cómo NADIE más