Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

22 nov 2010

Ya no me llamas por teléfono, es la señal que todo acabó. Antes lo hacías y siempre era yo, quién te pedía que no. Desde ese día en que te abanoné juráste volverías por mí. Yo no quería y no volviste más, y hoy te vengo a decir; Si estás contestáme, vamos atiéndeme. Yo sé que he sido un tonto y que de tí me enamoré, y no lo supe ver. Vuelve, que el tiempo pasa y yo te echo de menos, en éste punto te seré sincera y dejaré que hable mí corazón. Que está latiéndo, deseperádo por ir a buscárte, pero es inútil porque se ha hecho tarde, y me arrepiento de lo que pasó. Cuándo empezámos eras para mí, tan solo un pasatiempo, no más. Así que nunca te consideré y te pasé a dejar. Y ahora todo cambió, quién te llama soy yo.