Salgo volándo por la ventana y tantos días quedan atrás. Ya no me duelen todas las cosas que ayer me podían molestar. Son cajones que se cierran para que nadie los vea, son palabras que no pude decir. Y me acuerdo de aquel día en que decías, ¿Si pudiéras ser un pájaro, qué harías?. Y dale para adelante con el pibe de a la vuelta que a la tarde te pasó a visitar. Yo te sigo esperándo porque nada me apura y algún día todos vienen para acá.