Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

2 oct 2010

Hoy me convertí en demonio, me han echádo de la tierra, quiero estar entre tú cuerpo aunque conózca el infiérno. Olvidárme de mí nombre, enfermárme de tus besos. Hoy quiero hacérte la guerra, disparárte a corazón aunque mí bala te hiéra y déba salvárte yo. Abrazárte hasta perdérme, que el silencio quéde léjos. Quiero quedárme para cosas buenas, debo quedárme para cosas buenas.