Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

10 oct 2010

Ese hombre que tú ves ahí, que paréce tan galánte, tan atento y arrogánte, lo conozco cómo a mí. Ese hombre que tú ves ahí, que aparénta ser divino, tan amable y efusivo, sólo sabe hacer sufrir. Es un gran necio, un estúpido, engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconciente y presumido, falso, malo, rencoroso, que no tiene corazón. Lleno de celos sin razones ni motivos, cómo el viento impetuóso, pócas veces cariñoso, inseguro de sí mismo, insoportáble cómo amigo, insufríble cómo amor. Ese hombre que tú ves ahí, que parece tan amable, cariñoso y agradáble, lo conozco como a mí. Ese hombre que tú ves ahí, que parece tan seguro de pisar bien por el mundo, sólo sabe hacer sufrir.