Y pensar, que una vez, me dijiste terminemos todo, mí vida es un desastre, y no te quiero en él. Pero al fin, te seguí, por un laberinto de espejos rotos, y aparecí en un barrio, del que no puedo salir. Más, dame un póco más, quiero intoxicárme en vos, arranca corazones. Hoy, antes del final, quiero intoxicárme en voz, arranca corazones, dame tú droga.