Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

4 sept 2010

Es un cielo claro, una gran tormenta, es un jorobado, una cenicienta. No entiende de razas, tampoco de clases, a veces el techo, a veces la base. Es la medicina, es enfermedád, un poco de cordura y de insanidad, algo de tristeza y de felicidad. Pero la verdad, me atrevo a decirlo, es que nunca nadie pudo definirlo, ni nadie podrá. Suave cómo el aire, dénso cómo el humo, es igual a todos, no es cómo ninguno, sueño de un mañana, recuerdo de un ayer, un olor a tabáco, aróma de mujer. Una nube inmensa que cuándo está lejos se siente cerca, y viceversa. Tú lo conocés pero no lo sabes, es tú mejor amigo aunque mal te pague, así es el amor, al parecer, así es el amor. Es un mal profundo, es un gran desierto, puede ser real aunque a veces no es cierto. Tanto predecible cómo sorpresivo, puede estar ausente pero andar contigo. El mejor oyénte cuándo nadie opina, varias aventuras, algo de rutina, tanta inexperiencia y tanto que ha vivido, cuándo está presente cómo que se ha ido. No toca la puerta pero es bienvenido y siempre lo será. Es que el amor es tan extraño, trae alegría y felicidad, pero es experto en hacérnos daño. Es que el amor es de verdad, puede ser fuerte y a veces cae por su debilidad.