Si nadie es perfecto, ¿de qué me estás juzgando?

31 ago 2010

No hay quién me haga olvidar tú sonrisa, y sigo amándote, hoy más qué ayer, soñando con volverte a ver. Cada día qué pasa más me mata tú ausencia y pierdo la fé. Quisiera poder olvidárme de tí, con otro sacárte por siempre de mí, decirte a la cara qué no me hacés falta para poder vivir. Quisiera borrárte de mí corazón, quitar de mí boca tú dulce sabor, no echarte de menos al llegar la noche.